El Muro de Adriano y de Antonino, fronteras romanas en Escocia

Fuerte Romano Housesteads

En el escrito de hoy voy a hablar sobre el Muro de Adriano y el Muro de Antonino que fueron construidas por los romanos hace ya mucho tiempo, con el fin de tener mejor controladas a las tribus que poblaban Escocia. Claro está que, como suelo hacer, tengo que empezar por el principio, estableciendo los antecedentes de su construcción, con la colonización romana de estas tierras. Como casi toda Europa, Escocia también llegó a ser conquistada por el Imperio Romano, aunque no permanecieron en estas tierras demasiado tiempo. Así que vamos a narrarlo desde el inicio.

La conquista de Britania, el nombre dado a la gran isla que hoy es Gran Bretaña, por parte de los romanos fue tardía. Se inició en el año 43. Es cierto que hubo varios intentos anteriores pero éstos acabaron en fracaso. Los emperadores César Augusto, éste en tres ocasiones, y Calígula, no consiguieron conquistar estas tierras debido a varios motivos que no voy a reseñar pues no son el objetivo principal del artículo. Fue el emperador Claudio quien lo consiguió, formando una fuerza invasora de unos 40.000 soldados comandados por el general Plaucio. Las conquistas iniciales se desarrollaron por la parte sur de la isla, lo que hoy es Inglaterra y Gales, y la de la parte norte se demoró hasta los años 80 del siglo I.

A esta parte norte, Escocia, la llamaron Caledonia por el inmenso bosque de pino caledonio que se extendía de norte a sur y de este a oeste por todo el país. Los habitantes de esta tierra se llamaban los pictos, nombre que recibían por su costumbre de pintarse el cuerpo. Aunque en realidad la invasión de estas tierras fue bastante intermitente y con muchas dificultades. En el año 83 el general Cneo Julio Agrícola derrotó a los caledonios, es decir, a los pictos, en la batalla del Monte Graupio, en la parte central de Escocia. Aunque en inferioridad, cuentan las crónicas que de los 20.000 romanos sólo hubo 360 bajas, contra las más de 10.000 que tuvo que contar el ejército caledonio que estaba compuesto por unos 30.000 hombres. Es evidente que la superioridad técnica romana era aplastante.

Picto Caledonio
Picto Caledonio

Este triunfo supuso el espaldarazo definitivo a la conquista romana de Britania. Agrícola ordenó a su flota navegar hacia el norte de Escocia con el fin de obtener la rendición de las islas Orcadas, y llegó a establecer puestos militares en torno al fiordo de Moray (en el que, por ejemplo, se encuentra hoy en día Inverness), como el de Cawdor. Sin embargo, Julio Agrícola fue llamado a Roma por el entonces emperador Domiciano y reemplazado por una serie de sucesores ineficaces que fueron incapaces de continuar el avance hacia el norte.

Se empezaron a construir una serie de fortificaciones en la Falla de las Highlands conocidas como Gask Ridge, con el objetivo de consolidar la presencia romana. Poco después, debido sobre todo a motivos económicos, entre los que se encontraba que la tierra no era fértil, y también a política interna romana, se retiraron a las Mesetas del Sur, en el tercio más meridional de Escocia. Aquí comenzaron la construcción de una muralla para controlar a las tribus de la zona, una línea que marcó durante casi todo el período de ocupación el límite septentrional de todo el Imperio Romano. Estoy hablando, claro está, del Muro de Adriano.

Muro de Adriano
Muro de Adriano

Adriano fue emperador romano entre los años 117 y 138 de nuestra era. Una de sus primeras decisiones fue reforzar las fronteras menos estables con fortificaciones permanentes, fruto de lo cual nació el conocido como el Muro de Adriano. Se empezó a construir en el año 122, marcando una línea entre el golfo de Solway, en el oeste de la isla, hasta el estuario del río Tyne en el este, lo que supone una distancia de 75 millas romanas o 117,5 km de largo. Esta impresionante muralla que cubría toda la isla de parte a parte se edificó en tan solo diez años. Estaba construida en su totalidad con sillares de piedra, y tenía un grosor de entre 3 y 6 metros y una altura de entre 3,5 y 6 metros. Las diferencias de altura y anchura se deben a que el muro se levantaba aprovechando los accidentes naturales que se encontraban a medida que se avanzaba en la construcción, esto es, las diferentes colinas existentes.

Emperador romano Adriano
Emperador romano Adriano

La función de este muro era múltiple. Como sugería anteriormente, se trataba de mantener la estabilidad económica y crear condiciones de paz en la provincia romana de Britania al sur del muro. Igualmente era la frontera del Imperio en su parte más septentrional. El biógrafo de Adriano escribió que “fue el primero en construir un muro de 80 millas de largo para separar a los romanos de los bárbaros”, ya que su deseo era mantener intacto el Imperio, recibido por él por “instrucción divina”. Otros historiadores discrepan sobre el peligro real que tenían las tribus pictas para el control del territorio al sur del muro, debido a que nunca habían intentado anteriormente conquistar esas tierras y difícilmente lo iban a hacer ahora.

Otra de las funciones que apuntan los estudiosos para el muro es la de contener el ganado y protegerlo de posibles incursiones de grupos pequeños para robarlo. Se puede apuntar otro posible rol: el de aumentar el grado de control sobre la inmigración, el contrabando y las costumbres. Las fronteras como el Muro de Adriano marcaban estrictamente los límites de Roma, pero está claro que el poder romano y sus influencias se extendían más allá de sus paredes. La gente del norte y del sur del muro lo cruzaban a diario para la realización de negocios, en lo que era una oportunidad única de hacer un seguimiento de las entradas y las salidas de los nativos y de los romanos por igual, con el fin de establecer unas tasas de aduana y una comprobación de la actividad de contrabando.

El Muro de Adriano contaba a lo largo de sus 117 kilómetros con 17 fuertes principales y unos 80 fortines, que albergaban guarniciones en puntos clave de vigilancia. Cada uno de estos fuertes y fortines contaba con accesos para poder cruzar el muro, y así poder desarrollar las actividades comerciales a las que me refería anteriormente. Igualmente se cavó un foso en su parte norte de unos 10 metros y había un camino militar en su parte sur que se extendía por toda la muralla. Su construcción empezó desde el este, y aunque el plan inicial era el de crear un fortín cada milla romana en la práctica esto pocas veces se pudo cumplir, aunque las diferencias de distancias son escasas. Cada fortín tenía una forma distinta, no por deseo de nadie sino dependiendo de la legión romana que los construyera, aunque todos tenían una superficie de aproximadamente 15 metros cuadrados. Los fuertes fueron construidos posteriormente, cada uno de ellos ocupado con entre 500 y 1.000 hombres, lo que da una idea de sus vastas dimensiones.

Fuerte Romano Housesteads
Fuerte Romano Housesteads

Tras la muerte de Adriano, en el año 138, el nuevo emperador Antonino Pío decidió volver a acometer la conquista del norte de Caledonia. Así que dejó el Muro de Adriano severamente desguarnecido y ordenó que se construyera un nuevo muro unos 160 kilómetros al norte del anterior: el Muro de Antonino. Éste se iba a extender a lo largo de 58 kilómetros entre el estuario de Forth y el golfo de Clyde, más o menos lo que hoy sería entre Edimburgo y Glasgow. Su construcción se inició en el año 142 y se desarrolló a lo largo de casi doce años más. No era tan sólido como el Muro de Adriano ya que estaba compuesto de turba y tierra apisonada en lugar de piedra, aunque el foso era mayor y contaba con más fuertes, un total de 19 distribuidos a lo largo de su menor extensión.

Emperador romano Antonino
Emperador romano Antonino

El motivo de la construcción del Muro de Antonino fue adelantar las posiciones defensivas romanas, al considerarse que la provincia de Britania, al sur del Muro de Adriano, era ya segura. Así se garantizaría su seguridad al mismo tiempo que se podría someter a las tribus hostiles que vivían entre ambas murallas, tribus que constituían una gran amenaza y por esta razón sus tierras fueron asoladas y muchos de sus habitantes fueron apresados y deportados a Germania.

Sin embargo, los romanos también habían establecido algunos puestos aún más al norte de este Muro de Antonino para proteger sus rutas hacia el norte; por ejemplo el de Cawdor, como narraba anteriormente. La muralla no estaba lo suficientemente protegida, además de que estaba muy metida en territorio picto. Por este motivo estas tribus la atacaban continuamente y los romanos optaron por abandonarla tras sólo veinte años y volver hacia el sur, alrededor del año 162, con la muerte de Antonino Pío. Ante este repliegue de las tropas romanas las tribus nativas volvieron a bajar progresivamente y a tomar la zona.

Los pictos consiguieron por tanto recuperar buena parte de su antiguo territorio. Es de suponer que este avance les cargó de moral y les permitió reorganizarse. Transcurrieron algunos años, y finalmente en el 197 el Muro de Adriano sufrió fuertes ataques por parte de las tribus de Caledonia. En el año 209 el emperador Septimio Severo, alegando la intolerable beligerancia de las tribus de la zona, ordenó el inicio de una nueva campaña para conquistar lo que hoy es Escocia. El Muro de Antonino fue nuevamente guarnecido y reparado, aunque por poco tiempo. La campaña fue extremadamente sangrienta y ambos bandos sufrieron cuantiosas bajas. Tras perder a 50.000 hombres Severo se vio obligado a retroceder tras el Muro de Adriano. Éste fue profusamente reparado, tanto que algunos historiadores posteriores se han referido a él como el Muro de Severo, confundiendo su verdadera autoría. Aunque Septimio Severo planeaba retomar las hostilidades, su muerte en York en el año 211 se lo impidió y su hijo Caracalla abandonó el proyecto.

Emperador romano Septimio Severo
Emperador romano Septimio Severo

Los últimos ataques que sufrió el Muro de Adriano por parte de los pictos ocurrieron en los años 296 y 367. Durante todo este periodo las únicas incursiones romanas al norte se limitaron a misiones de exploración, al establecimiento de contratos comerciales, a la firma de tratados y finalmente a la propagación del Cristianismo. Los romanos decidieron abandonar la muralla en el año 383, tras decidir que la tierra era hostil y sin haber sometido a las tribus originarias de la zona, los pictos, habiéndolos incluso definido como “una tribu de bárbaros que no se deja civilizar”. Tras el abandono, muchos de los habitantes de la región empezaron a usar piedras de la muralla para construir granjas, iglesias y otros edificios, costumbre que perduró durante siglos.

El fin de la ocupación romana de Britania llegó en el año 410. Por aquellos tiempos el Imperio Romano estaba en decadencia, y numerosos conflictos estallaban por su territorio. Especialmente en la Galia, donde alanos, vándalos y suevos comenzaron una devastación generalizada. El consenso de los historiadores es que Roma abandonó Britania debido a que sus necesidades principales estaban en otros lugares. Sea como fuere, tras poco más de tres siglos, la influencia romana en Gran Bretaña llegó a su término.

El paso de los siglos perjudicó notablemente al Muro de Adriano y a lo poco que quedaba del Muro de Antonino. Como decía anteriormente buena parte de las piedras utilizadas en su construcción fueron reutilizadas por los habitantes de la región. Durante el siglo XVIII también se usaron para construcción de carreteras, especialmente por el General George Wade, quién ordenó que se hiciera un camino militar con el objetivo de movilizar tropas para aplastar la insurrección jacobita. Fue un funcionario del ayuntamiento de Newcastle, John Clayton, quien empezó la conservación de lo que quedaba del Muro de Adriano.

Clayton se entusiasmó con la muralla durante una visita que realizó a Chesters, una de las fortalezas que tenía el muro, conocida en su día como Cilurnum. Decidió comenzar a preservarla, para lo cual compró algunas tierras que contenían secciones de muro. Inició excavaciones en algunos fuertes y extrajo importantes objetos arqueológicos. Su gestión tanto de la tierra como del ganado fue muy exitosa, lo que le permitió ampliar su patrimonio e invertirlo en comprar más tierras e iniciar importantes trabajos de restauración, empleando a obreros que se encargaban de dichos trabajos. Pocos años después de su muerte fue el National Trust, es decir el Fondo de Conservación Nacional, quien se hizo cargo de la preservación de la muralla.

En 1987 el Muro de Adriano fue declarado como Patrimonio de la Humanidad, lo que ayudó a aumentar la afluencia de turistas a este monumento. En el año 2008 el Muro de Antonino también lo fue, incluido éste como una extensión de la denominación “Fronteras del Imperio Romano” que ya había sido anteriormente nombrada como Patrimonio de la Humanidad, incluyendo estas fronteras a, por ejemplo, los Limes de la Alta Germania- Recia. Aunque buenas partes de la primera de las murallas se pueden contemplar hoy en día, del segundo apenas quedan unas pocas piedras visibles. También recibe bastante turismo la ruta del Muro de Adriano, una ruta senderista que durante 135 kilómetros serpentea junto a la muralla.

He visitado en muchas ocasiones el Muro de Adriano. Aunque fue frontera entre Escocia e Inglaterra durante muchos años, hoy en día se encuentra en territorio inglés. Escocia Turismo viaja en una de sus excursiones al fuerte de Housesteads, el antiguo Vercovicium, uno de los mejor conservados debido a que formaba parte de las tierras de John Clayton. El trayecto resulta muy agradable y la visita es de gran interés. No todos los días puede uno contemplar un monumento Patrimonio de la Humanidad, a no ser que vivas en ciudades como Edimburgo, cuya Old Town y New Town lo son también desde hace años. Así que soy un tío con suerte, algunos días veo incluso dos monumentos de ese calibre en pocas horas.

Si te gusta la historia, especialmente la romana; si además te encantan los restos arqueológicos; si te entusiasman las excursiones al aire libre; y si además estás deseando viajar a Escocia; no lo dudes, si reúnes todos esos ingredientes el Muro de Adriano será una visita que no te defraudará. Aunque como siempre digo, cuando uno hace turismo por Escocia siempre tiene la sensación de que se deja algo. En este pequeño país hay mucho que ver y mucho que hacer.

Síguenos en Twitter

Nuestras excursiones

North Berwick y Castillos

Excursiones Privadas desde Glasgow

Excursión privada desde Glasgow

Excursión Privada desde Edimburgo

Excursión privada desde Edimburgo

Catedral de St Andrews

St Andrews y Pueblos Pesqueros

Booking.com

Últimas publicaciones

¡Reserva Aquí! ¡Reserva Aquí!
X
error: Content is protected !!